Juntar a 38 directivos una mañana y conseguir que se impliquen de verdad —no que aplaudan por compromiso— tiene truco. El truco no es la actividad: es el diseño. Este es un ejemplo real de cómo lo planteamos.
La jornada de un vistazo
- 38 participantes, 4 equipos de 9-10 personas.
- 2 horas de gincana con 6 pruebas encadenadas.
- Los puntos de la gincana no son un marcador vacío: se convierten en ventajas para la fase siguiente.
- Fórmula GT: cada equipo construye y personaliza su coche y compite en una carrera final.
- Duración total: una mañana (10:00 a 13:30), con break incluido.
El reto
El cliente quería una actividad para su equipo directivo que fuera competitiva pero no agresiva, que hiciera participar a los 38 de forma activa (nada de "diez juegan y treinta miran") y que terminara con un clímax que se recordara. Nada de dinámicas de pizarra.
La mañana: gincana por equipos
Dos horas, seis bloques, los cuatro equipos compitiendo casi siempre a la vez para que nadie se quede parado:
- Precisión + aerodinámica. Tiro con arco por un lado y aviones de espuma por otro, en paralelo, para mantener a todo el equipo activo.
- Ingeniería: la torre. Mismos materiales para todos, tiempo limitado, la torre más alta que aguante en pie.
- Coordinación: carrera de canales. Transportar una pelota por tramos de canal sin tocarla, en cadena, contra los otros equipos.
- Tótem + buscaminas. Mover un tótem con cuerdas sin tocarlo, y guiar a un compañero con los ojos vendados solo con la voz.
- Carrera de disfraces. Relevos en los que cada participante suma una prenda hasta que el último corre con todo el equipamiento encima.
- Gran final: hula hoop challenge. El aro que recorre el círculo sin soltarse de las manos, con puntuación doble para permitir remontadas.
Puntuación acumulada por equipo (10-7-5-3 por prueba). Y aquí viene lo que hace que la gincana importe de verdad.
El giro: los puntos valen para la Fórmula GT
La gincana no es una actividad suelta que se olvida al acabar. Los puntos conseguidos se convierten en ventajas para la segunda fase: elección prioritaria de materiales, minutos de ventaja para empezar el montaje, una pieza o herramienta extra, mejor posición en la parrilla.
Ese detalle lo cambia todo. De repente cada prueba de la mañana tiene consecuencias, y los equipos compiten en serio en vez de dejarse llevar.
La construcción: cada equipo monta su coche
Con las ventajas repartidas, cada escudería monta y personaliza su propio coche de gran formato —pintura, nombre, estilo— y comprueba que sea resistente y funcional antes de salir a pista.


A la parrilla

La carrera final
Los cuatro coches a la parrilla, clasificación, podio con medallas para los ganadores y "cuchara de madera" con humor para el último. Diez minutos que cierran la mañana con todo el mundo de pie.


Por qué funciona
Porque el formato está diseñado para que el esfuerzo de la mañana tenga premio por la tarde. No son dos actividades pegadas: son una sola, encadenada, donde ganar la gincana da ventaja real en la carrera. Eso mantiene a 38 personas dentro del juego de principio a fin — que era exactamente el objetivo.
Es un ejemplo de lo que montamos, no un paquete cerrado: la mecánica se adapta al número de participantes, al espacio y a lo que tu equipo necesita mover. Si tienes un grupo y una fecha, te planteamos una jornada así —o la que le vaya— con este mismo criterio detrás.
